



¿Cómo es Hugo, tu personaje en 'El internado'?
Hugo es un chico muy deportista y será el profesor de Educación Física del internado, además, enseñará kárate. Mi personaje siempre ha sido un chico rebelde, que se salta las normas de vez en cuando, el protocolo de los educadores... está en la mitad del camino entre los profesores y los alumnos.
¿Cómo es su llega a La Laguna Negra?
Llega imponiendo su forma de ser y dando una lección de kárate bastante interesante.
¿Pero ya sabías kárate?
No, yo practico boxeo habitualmente y mi entrenador sí que sabía kárate y él me ha acercado un poco a este arte marcial para, por lo menos, aparentar que sé algo.
Ser profesor de La Laguna Negra, ¿es una profesión de riesgo?
No me preocupa, Hugo es cinturón negro de kárate (risas) y creo que se puede defender bastante bien.
Parece que va a tener algo con María, la limpiadora...
Bueno, Hugo fue alumno del internado y llega allí con un poco de nostalgia. Ve a María, que la conoce en una situación un poco extraña y se preocupa por ella. Además, se siente atraído e intentará seducirla.
¿Te gusta hacer de profesor?
Hace poco hacía de alumno y ahora me toca hacer de profesor (risas), pero me gusta, está muy bien. Además, algunos de mis amigos son profesores y me hace ilusión y así, aunque sea en la ficción, les puedo imitar un poco (risas).
¿De pequeño pensaste en ser profesor o siempre tuviste claro que querías ser profesor?
Siempre me he considerado una persona muy cinéfila y en mi familia también lo son porque, por ejemplo, mi madre tiene una colección impresionante de películas. Me ha encantado el cine desde muy pequeño y siempre he querido estar vinculado él, no sabía si como actor o como lo que fuera, pero sí que sabía que quería dedicarme a ello, me encantaba contar historias. Ser profesor no se me pasó nunca por la cabeza, ni profe ni empresario (risas).
¿Qué tal con tus nuevos alumnos?
Muy bien, la primera escena la grabé con Yon González y la verdad es que muy bien. Son gente joven, con ganas de trabajar. Además, Yon sabe artes marciales, estuvimos ensayando la escena y me ayudó mucho para hacer de su profesor (risas).
¿Cómo eras tú en el colegio?
Era bastante complicado, montaba follones... la verdad es que la liaba un poco (risas). Mis profesores ahora me tienen cariño, pero en su momento, no tanto.
¿Cómo llevarías tener un alumno como tú?
Yo no habría aguantado a uno como yo en clase, le expulsaría inmediatamente (risas).
¿Cuáles eran tus asignaturas favoritas y cuales odiabas?
Mi asignatura favorita y la única que aprobaba era Historia, no se si era porque lo contaban como una película o porque me interesaba mucho más que el resto de asignaturas, las demás me daban un poco igual, sinceramente. Recuerdo que suspendía todo y sacaba Sobresaliente en Historia, los profesores me preguntaban que si les estaba vacilando o qué. Gimnasia sí que la llevaba bien porque siempre he sido muy deportista y nunca lo he visto como una asignatura, para alguien que le gusta el deporte la clase de Gimnasia es puro trámite. Matemáticas, Física... veía que yo no servía para eso y ni me interesaba tampoco, es que no puse mucho esfuerzo en ello.
¿Tus padres te 'amenazaron' alguna vez con mandarte a un internado?
Estuve una semana en un internado en Asturias porque ya te digo que no era muy bueno de pequeño y mi madre me mandó a uno, pero a la semana me escapé. Le dije a mi madre "creo que voy a acabar peor aquí, mejor sácame". Al final me escapé y fue una experiencia interesante y me alegro de haberla olvidado ya.
¿Habías visto 'El Internado' antes de trabajar en él?
Sinceramente, no porque no suelo seguir ninguna serie, soy más de ver algún partido del Sporting de Gijón o de ver alguna película.
Vía Formula Tv
¿Qué destacarías de Carolina, tu personaje?
Carolina es muy amiga de sus amigos, es la que siempre está animando a sus compañeros para bajar a los pasadizos con el fin de descubrir cosas. Siempre tira de Vicky que es la más miedosa. Es muy cariñosa, por eso se enamora de Iván, de Marcos (risas). Es una chica espontánea y muy impulsiva, siempre hace y dice lo que siente en el momento. Es una explosión de sensaciones.
¿Hay algo que le vaya a ocurrir a tu personaje que nos puedas adelantar?
Carolina es un personaje al que todavía no le han desarrollado un pasado oculto. Los guionistas no han llegado a ese punto, por ahora, y la verdad es que desconozco si lo harán. En esta temporada pasarán algunas cosas con mi personaje, pero nada transcendente que cambie el rumbo de las tramas. Tengo que confesar que habrá un misterio que nos tocará muy de cerca a los chicos, pero los guionistas no nos lo han querido desvelar. Estamos todos muy intrigados y no hay forma de que nos cuenten ningún detalle. Sabemos que a alguno de nosotros le va a pasar algo interesante, algo para bien, pero hasta ahí nos han contado.
En estos momentos tenéis un horario algo especial, ¿cuál es el motivo?
Ahora mismo está el tema un poco complicado. Tenemos un nuevo horario que va desde las cuatro de la tarde hasta las doce de la noche. Se ha torcido todo, así que nos hemos tenido que adaptar. Cerca del plató hay una serie de obras y con el ruido no podemos rodar. Todos esperamos que sea algo temporal y no se alargue demasiado en el tiempo. Por lo demás, que se alarguen los rodajes es algo a lo que todos los actores estamos acostumbrados porque ocurre prácticamente en todos los proyectos.
Parece que las grabaciones de las promos para Antena 3 es más complicado que el propio rodaje de la serie. ¿Por qué tanta 'crítica'?
Grabar las promociones resulta difícil. Siempre hacemos montajes con lluvia, en pleno invierno... y pasamos mucho frío. Además se rueda en formato cine, con una sola cámara y resulta más complicado. 'El internado' es una serie que cuida mucho sus detalles y eso significa que todo va más despacio. Sin embargo, ya llevamos dos años y medio con esta dinámica y nos hemos acostumbrado.
Lo más duro, por tanto, las promociones...
La verdad es que sí (risas). Al ser una pieza que dura tan poco quieren hacer algo espectacular y que atraiga mucho a la gente. Suelen preparar una atmósfera muy especial para estas promos y resulta pesado. Lo sufrimos bastante (risas).
¿Cómo se trabaja rodeada de un grupo de gente de tu edad? ¿Qué relación existe fuera de plató?
La verdad es que nos llevamos muy bien desde el primer día. Podría decir que hemos encajado a la perfección. El casting ha sido muy bueno. Resulta curioso porque somos muy diferentes, y sin embargo no chocamos. Yo les quiero mucho.
¿Cuánto tiempo lleváis rodando las entregas de la nueva temporada?
Llevemos trabajando desde primeros de marzo. Creo que van a ser 12 o 13 episodios. Estaremos grabando hasta junio y luego regresaremos en agosto. Este año nos vamos de vacaciones durante todo el mes de julio.
Cada final de temporada nos deja un reguero de muertes y nos abre las puertas a nuevos misterios. ¿Qué verá el espectador en este inicio de temporada?
Los primeros capítulos tendrán mucha relación con los acontecimientos del final de la pasada temporada, sobre todo, con el tema nazi. Imagínate la de cosas que se pueden inventar los guionistas con ese asunto. Además, cada vez que aparece un personaje nuevo arrastra consigo todo tipo de misterios y pasados y en esta temporada tenemos a cuatro nuevas incorporaciones...
¿Qué tiene Carolina de ti o tú del personaje?
Carol tiene 16 años y yo ya he pasado esa edad. El personaje tiene todo de mí, excepto la valentía. Yo no soy de ir descubriendo pasadizos, ni de ir corriendo detrás de la gente (risas).
Veremos esta temporada un acercamiento amoroso con Marcos (Martín Rivas) o estarás más cerca de Iván (Yon González)?
Carolina y Marcos son, sobre todo, amigos. Carolina ha descubierto que Amelia es mala y por más que intenta hacérselo ver a Marcos éste no reacciona, no lo cree. Carolina quiere salvarle la vida a Marcos. Os puedo adelantar que habrá un acercamiento más cariñoso con Marcos, pero sin llegar a ser novios. No sé lo que sucederá al final de la temporada...
¿Alguna baja importante en las nuevas entregas?
Alguna baja importante... no. Todo depende de los guionistas.
¿Qué relación tendrá tu personaje con las nuevas incorporaciones?
No te lo puedo contar (risas). Me lo tienen prohibido. De todos modos, te podría contar muy poco, porque nos suelen dar los guiones sólo una semana antes de grabarlos. Sabemos muy poco de cómo van a evolucionar las tramas.
¿Os sorprende cada guión que os entregan o más o menos intuís lo que puede suceder con vuestros personajes?
Es una sorpresa, no nos cuentan nada, ni siquiera preguntando. Vamos a veces preguntando de unos a otros, pero nadie nos quiere adelantar nada.
Recientemente se ha estrenado la película "Mentiras y gordas". ¿Qué tal ha sido la experiencia?
Ha sido una gran experiencia en todos los sentidos. Grabamos con dos directores. Si ya con uno sólo es complicado complacerlo, imagínate hacer lo que quieren dos personas a la vez. Diariamente teníamos que andar cogiendo aviones para desplazarnos a grabar. Tuvimos que compaginar la película con las grabaciones de la serie y fue algo duro. Fue un rodaje muy divertido gracias a los compañeros.
Rodaste algunas escenas subidas de tono junto a Hugo Silva, ¿te resultó complicado?
Cuando lees el guión ya sabes lo que te va a tocar hacer. A esas escenas hay que darles la importancia justa. Son escenas cortas. Hay escenas más complicadas que las de sexo o desnudos. Siempre he dicho que Hugo es un caballero y muy profesional.
El reparto está lleno de gente de la televisión, lo que ha provocado que mucha gente haya acudido a las salas a ver la película. "Mentiras y gordas" es una de las películas más taquilleras del año. ¿Satisfecha?
Sí, nos imaginábamos que íbamos a hacer una buena taquilla, porque casi todos los actores estamos en estos momentos en serie de bastante tirón.
¿Como vives el éxito de la serie?
Si eres actriz, y sobre todo si haces televisión, ya sabes a lo que estás expuesta. A veces es un poco estresante, pero soy consciente del mundo en el que trabajo. Lo que no me gusta es que se metan en mis cosas.
¿Es cierto que ya hay dos temporadas más firmadas?
De momento, son sólo comentarios. De agosto a diciembre grabaremos la sexta temporada y luego ya se verá que ocurre. Todo dependerá de la audiencia y de la cadena.
¿Qué deseas con más ganas, que llegue el final de temporada o regresar a rodar?
Las temporadas pasadas teníamos hasta casi 3 meses de vacaciones. Estábamos deseando acabar para descansar, sin embargo, al segundo mes de descanso nos entraban las ganas de volver a trabajar. Estamos acostumbrados a grabar. Esta vez van a ser unas vacaciones buenas, de un sólo mes, de modo que tenemos el tiempo justo para relajarnos. Cuando hay otros proyectos de por medio deseas ese tiempo entre temporada y temporada, de lo contrario se te hace muy larga la espera.
¿Qué es lo peor de tu trabajo?
No me gusta que la gente sea tan morboso y le guste los cotilleos de la prensa rosa. A veces te llevas algunos disgustos. Nunca me he sentido atacada, pero no me gusta. A veces hay que reírse y pasar de lo que sale.
¿Tienes algo nuevo entre manos?
Ahora estoy totalmente centrada en la serie. Se hablan muchas cosas, pero estamos en un momento en el que no hay dinero.
¿También os influye directamente la crisis?
Se nota mucho.
¿Qué haces en tu tiempo libre? ¿Sigues alguna serie de televisión?
Veo muy poca tele, porque apenas tengo tiempo para ello. Ahora trabajando de 4 a 12 de la noche... ¿qué tele voy a ver? El tiempo que tengo libre lo dedico a dormir. Solo veo películas y las noticias cuando puedo.
Vía Formula TV
-Esta generación vuestra utiliza la televisión para dar el salto al cine.
-No. La tele es tan válida como otro medio. Los malos actores no están allí y los buenos, en el cine. Me interesan proyectos que aporten algo. En EE.UU. llevan años desmintiéndolo con series como The Wire, mi favorita. Y la de Obama (risas).
-¿Qué características unen a esta nueva cantera?
-Considero prematuro hablar de generación o de una forma particular de trabajar. La mayoría de nosotros sólo ha hecho una cosa; habrá que ver qué pasa. Pero también los comienzos son apasionantes.
-¿Hay mucha competencia?
-La misma que en cualquier profesión con oferta limitada. Puede haberla, pero rivalidad no; al menos no la percibo. Pero es que yo intento alejarme un poco de este rollo; me cuesta estar con más de tres actores a la vez. Disfruto más con otro tipo de gente, me despeja. Me encanta la profesión, pero a veces el actor se cree el ombligo del mundo.
-¿A quién admiras?
-Adoro a Javier Cámara, la persona más ingeniosa que conozco; me ayuda mucho. De los nuevos, quiero coincidir con Verónica Echegui y con Tamar Novas.
-¿A qué director le pedirías trabajo?
-A Clint Eastwood (risas). Me apetece trabajar con Andrés Lima, me apasionan los montajes de Animalario y con José Luis Gómez. Tengo muchas ganas de hacer teatro.
-¿Qué le va a pasar a Marcos en la nueva temporada de El internado?
-Se lleva un golpe, ve la luz y se da cuenta de que la persona que le gusta de verdad es Carolina [Ana de Armas].
-¿Y tienes algún proyecto?
-Empiezo ahora un corto con Juan Cruz y José Corbacho.
-Para evitar más comparaciones, ¿cómo te definirías a ti mismo?
-Qué difícil es eso, me cuesta bastante. Lo que te pueda decir va estar muy distorsionado.... Soy una persona tímida, de primeras. Hay gente que es partidaria de abrirse a alguien a la primera de cambio, y yo creo que debe haber un proceso de conocimiento. Tampoco me interesa que todo el mundo me conozca, me gusta que me conozcan mis amigos y que ellos sepan como soy, pero el resto de la gente creo que se lo tiene que ganar.
-¿Qué te gusta de ti mismo?
-Que soy muy trabajador. Si te refieres al físico… uf, no tengo ni idea. Yo qué sé, mis manos por ejemplo (Risas).
-¿Y a qué dedicas el tiempo libre?
-Procuro ver muchas películas, ir al teatro, hacer algo de deporte, jugar al fútbol...
-Háblamos de tus compañeros de serie que también están entre los más buscados de Internet. ¿Cómo es un relación con Ana de Armas?
-Es una persona que quiero muchísimo. Desde el primer día que llegó nos hicimos amigos y creo que tiene un talento descomunal, va a ser una actriz excelente. Tiene muy buena cabeza, lleva formándose desde los 14 años y es una chica guapísima. Me encanta trabajar con ella.
-¿Qué me dices de Yon González?
-También lo conozco muy bien porque he vivido con él, estuvimos dos años en dos pisos distintos. Y coincidí antes con él en SMS. Es un actor estupendo y me encanta trabajar con él.
-¿Era buen compañero de piso?
-Sí. Y, además, un gran cocinero. Yo ahora estoy aprendiendo. Hay un plato que me sale muy bien, el pollo al curry. Todo el mundo me pide que haga ese y ya me empiezo a sentir como el prototipo de cantante que sólo ha hecho una canción buena y todo el mundo le pide lo mismo y está hasta los huevos de cantar siempre la misma canción… Creo que voy a empezar a negarme y a intentar ampliar mi repertorio, porque me he encasillado en el pollo al curry (risas).
-Así que ahora estás hecho todo un amo de casa…
-Ya vivo solo, me he aburguesado. Al principio, cuando llegué a Madrid, vivía en una casa con ocho personas, un baño y una cocina. Era un poco de broma... Pero ahora me he aburguesado y estoy más cómodo en una casa yo solo.
-Nos falta hablar de Elena Furiase…
-Otra fenómena, es estupenda. Una persona con muchísima chispa, muy despierta y espontánea. Es una base de datos de melodías: cualquier canción que se me ocurra la tarareo ella pasa a cantármela. ¡Es espectacular el fondo de archivo sonoro que tiene en su cabeza! Es una persona a la que quiero muchísimo. No lo digo por quedar bien, de verdad.